Lesiones de cabeza y cuello: Con aproximadamente el 70% de las personas con tinnitus que tienen pérdida auditiva inducida por ruido, la exposición a este, es la causa más frecuente de tinnitus.

Sorprendentemente, la segunda causa más común de tinnitus es la lesión de cabeza y cuello.

En un estudio clínico realizado en la Oregón Health Science University a 2.400 pacientes de tinnitus, más del 12% informaron que sus acufenos habían sido causados por una lesión en la cabeza o el cuello.

Tipos de lesiones de cabeza y cuello

Existen dos amplias categorías de lesiones de cabeza y cuello. Sin embargo, la principal es la lesión cerebral traumática (LTC) y el latigazo cervical.

Otras dos afecciones algo raras, forman parte del complejo de lesiones de cabeza y cuello.

Estas son la inestabilidad de la unión craneocervical en la parte superior de la columna vertebral y la Malformación de Chiari, un defecto congénito en la base del cráneo.

Lesión cerebral traumática (LTC) y su relación con el tinnitus

La LTC ocurre cuando un trauma repentino o una lesión en la cabeza interrumpe la función del cerebro.

Este tipo de lesión ocurre principalmente en conflictos armados, donde la persona se ve expuesta a la detonación de dispositivos explosivos improvisados.

También es causada por accidentes automovilísticos y lesiones deportivas, especialmente el fútbol americano.

Las lesiones cerebrales se clasifican como leves, moderadas y severas. La forma leve se conoce generalmente como conmoción cerebral.

Algunos síntomas de la LTC leve son evidentes de inmediato, mientras que otros no aparecen durante varios días o incluso semanas después de la lesión.

Una persona con una lesión cerebral traumática leve, puede permanecer consciente o experimentar una pérdida de conciencia por un período corto, y es posible que se sienta aturdida durante varios días o semanas.

Otros síntomas incluyen:

  • Dolor de cabeza
  • Confusión
  • Aturdimiento
  • Mareos
  • Visión borrosa
  • Pérdida de audición con tinnitus
  • Cambios de comportamiento o de ánimo
  • Problemas con la memoria, la concentración, la atención o el pensamiento.

En un estudio clínico se encontró que después de un trauma menor en la cabeza, la mayoría de los pacientes sufren de mareos y más de la mitad se queja de tinnitus y pérdida de audición.

Una persona con una LTC moderada o grave, puede mostrar los mismos síntomas, pero es posible que se presente dolor de cabeza que empeora o no desaparece.

Generalmente, los síntomas anteriores están acompañados de:

  • Vómitos repetidos o náuseas
  • Convulsiones o temblores
  • Incapacidad para despertarse
  • Dilatación de una o ambas pupilas
  • Arrastrado del habla
  • Pérdida de coordinación.

Como sabemos, la conmoción cerebral leve es el tipo más frecuente de lesión cerebral traumática.

Las lesiones más graves, involucran fracturas de cráneo, que causan hematomas en el tejido cerebral, lo que comúnmente se denomina contusión.

El daño a un vaso sanguíneo importante en la cabeza puede causar un hematoma o hemorragia abundante en el cerebro o alrededor de él.

Otro incidente en el cerebro que puede causar daño es la anoxia. Esta es una condición, en en la que el suministro de oxígeno a sus tejidos falla. Sin oxígeno, las células cerebrales mueren en unos minutos.

Daño neuronal, Glutamato y Tinnitus

Después del trauma cerebral, pueden ocurrir grandes cantidades de daño neuronal.

La neurona es la principal célula funcional del cerebro y del sistema nervioso, que está conformada por un cuerpo celular (soma), una cola o fibra nerviosa larga (axón) y proyecciones del cuerpo celular denominadas dendritas.

Los axones viajan en tractos o cúmulos por todo el cerebro, proporcionando interconexiones extensas entre las áreas del cerebro.

Uno de los tipos de lesión más generalizada después de un trauma menor, es el daño al axón de la célula nerviosa a través del corte, conocida como lesión axonal difusa (generalizada).

Este daño causa hinchazón del axón y desconexión de la neurona.

Además, la neurona degenera y libera niveles tóxicos de un neurotransmisor excitador llamado glutamato.

Esto daña las neuronas vecinas que inicialmente no sufrieron daños durante la lesión, e inician la muerte celular programada o la apoptosis.

Este proceso generalmente se lleva a cabo dentro de las primeras 24 a 48 horas.

El exceso de glutamato derivado de la lesión y el tinnitus

En el cerebro sano, el glutamato químico funciona como un neurotransmisor, pero un exceso de glutamato, sobrecarga rápidamente a las neuronas debido a la excitación excesiva, causando la liberación de sustancias químicas tóxicas.

Estos químicos envenenan el ambiente de las células circundantes, iniciando la degeneración y la muerte celular programada.

En casos de LTC leve, el cerebro intenta repararse con cierto éxito después de un trauma.

Las neuronas pueden recuperarse mediante el brote de algunas de las fibras sanas restantes en los espacios anteriormente ocupados por el axón degenerado.

Estas fibras ayudan a la neurona en la reanudación de la comunicación con otras neuronas vecinas.

Sin embargo, el proceso es muy delicado y puede verse afectado por la neuroexcitación causada por el glutamato.

Esta excitación interrumpe el proceso de recuperación natural y puede hacer que las fibras de brotación, pierdan la dirección y se conecten con los terminales incorrectos.

Los científicos sospechan que estas malas conexiones pueden contribuir a algunas discapacidades a largo plazo, como dolor, espasticidad, convulsiones y problemas de memoria.

Anteriormente, hemos discutido el papel del glutamato en condiciones neurodegenerativas, porque se cree que es el villano principal en la causa del tinnitus, la enfermedad de Parkinson, la esclerosis múltiple, la epilepsia y otras.

Tratamiento  de la LTC y el daño cerebral

Poco se puede hacer para revertir el daño cerebral inicial causado por un trauma, por lo que el personal médico, intenta estabilizar al paciente y concentrarse en evitar lesiones adicionales.

Las principales preocupaciones incluyen, el aseguramiento de un adecuado suministro de oxígeno al cerebro y al resto del cuerpo, mantener el flujo sanguíneo y controlar la presión arterial.

Debido a que muchos pacientes con lesiones en la cabeza también presentan lesiones de la médula espinal, el personal médico tiene mucho cuidado al mover al paciente.

El paciente generalmente se coloca en una camilla con sistema de sujeción para el cuello. Estos dispositivos inmovilizan al paciente y previenen más lesiones en la cabeza y el cuello.

Los pacientes con lesiones leves a moderadas, pueden recibir radiografías de cráneo y cuello para detectar fracturas óseas o inestabilidad espinal.

En otros casos de lesiones más graves, los pacientes se examinan a través de una tomografía computarizada, que puede mostrar fracturas óseas, y la presencia de hemorragias, hematomas, contusiones, hinchazón del tejido cerebral y tumores.

En ocasiones, durante una LTC, se produce hinchazón y acumulación de líquidos en el espacio del cerebro.

Esto aumenta la presión sobre el cerebro o presión intracraneal. Si un paciente tiene una presión intracraneal alta, es posible que se someta a una ventriculostomía, un procedimiento que drena el líquido cefalorraquídeo del cerebro, para reducir la presión.

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